miércoles, 8 de junio de 2011

Contrapunto

Arte_aldous_huxley

Una hojeada a Huxley


“Creer que la nación es Dios es un error tan grotesco como lo era la suposición de que el sol moriría si no le suministraban víctimas"



Aldous Huxley empezando a distinguir las brisas del siglo XX con su hedor industrial y su ímpetu mecanicista escribe una composición literaria siguiendo el modelo musical del contrapunto, una composición para varias voces. Point counter point (1928) es una novela científica en donde todo parace ser excusa para la divagación manifestada en las sesudas conversaciones de sus culteranos personajes. Muestrario de un debate constante sobre casi todos los ámbitos del ser Contrapunto convierte en un leit motiv las tensiones entre el amor y el orgullo intelectual, la voluntad conciente y la emotividad, el racionalismo y el empirismo.
Huxley concibe al ser humano como un intrincado poliedro, sabe que sólo el arte puede darnos una visión conjuntiva de la existencia. La circunstancia en que se ubica su novela es definida por él como "grotesca": el mundo contemporáneo, el cual da la apariencia de ser un enfermo a quien se le toma el pulso en cada página de la obra. El autor ergotiza, define a cada momento su presente y no cesa de hacer comparaciones con el siglo XIX o mostrarnos un desengaño fáustico por los valores de la modernidad caricaturizando la evolución racional del hombre.
A través de las notas de uno de sus protagonistas, Sydney Quarles, Huxley define los paradigmas del progreso que sólo valora al individuo en base a la función técnica y especializada que tiene en la sociedad relegando en último término sus manifestaciones físicas, intuitivas e instintivas. Semejantes críticas a la especialización eran expresadas de forma casi sincrónica por José Ortega y Gasset en La rebelión de las masas (1928). Ambos autores, cada uno a su manera nos advierten también sobre fenómenos como la alienación, una manera de desentenderse de la vida; la supresión de la Historia y del espíritu; la sujeción a las máquinas. Los dos conciben a la civilización moderna como "primitiva".
Contrapunto al ser una novela naturalista abunda en toda clase de datos científicos o pseudocientíficos que van desde las observaciones sobre la electricidad estática en el cabello o el agotamiento del fósforo en tierras cultivables hasta extremos de hilaridad en una fórmula matemática que busca comprobar la existencia de Dios.
Para Huxley, consagrarse exclusivamente a la vida intelectual supone desconocer otras facetas de la individualidad (el conocimiento de lo humano). Para él, el sánscrito y el cálculo infinito-decimal no tienen nada que ver con ser un "adulto armonioso". Su decepción ya había sido expresada por Goethe más de cien años antes : "las palabras oscuras con las que ocultamos nuestra ignorancia del mundo". Huxley, como Fausto, se desengaña del conocimiento, su visión es la del Romanticismo.
Su tensión dialéctica busca el equilibrio, el cual sólo se consigue con todo el "ser", su moraleja: "el hombre ordinario puede tener alas siempre y cuando no se olvide de que tiene pies".
El descontento de Huxley por la sociedad moderna lo lleva a afirmar que tanto el bolchevismo como el americanismo son vertientes de un mismo fenómeno: el mecanicismo. Sus miedos fueron condensados de manera genial en una obra ya clásica Brave New World. Recomiendo la lectura de Contrapunto.


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